domingo 23 de agosto de 2009

A Coppell no se le olvida

He de reconocer que soy un auténtico seguidor de Francis Ford Coppola. Su "El Padrino" es la mejor película que he visto en toda mi vida (y no tengo miedo a reconocerlo consciente de la calidad indiscutible del film) y para mí la mejor de toda la Historia. Pero dentro de la filmografía de Coppola hay una película que merece la pena destacar, a pesar de las extremas opiniones que se imprimen en las personas que la ven: "Apocalypse Now". Una de las mejores películas bélicas de todos los tiempos y una de las que más me gustan de Coppola. La adaptación de la novela de Joseph Conrad cuenta con una escena inolvidable, la de los helicópteros. Unos helicópteros atacan un poblado vietnamita al son de la "Cabalgata de las Valkirias" de Wagner. Desde el momento en que vi esa escena relaciono instintivamente los helicópteros con la potente melodía de Wagner (que precisamente estoy escuchando ahora) y la misma reacción, pero invirtiendo los factores, me sucede cuando escucho la pieza musical. No puedo concebir una cosa sin la otra.

Lo mismo me sucede con el Reading. Soy del Reading desde antes de que llegara Coppell (me hice del equipo poco antes de que Alan Pardew dejara el club) pero no concibo al equipo sin él. Recuerdo con especial satisfacción aquel ascenso tan ansiado que dio al club, batiendo el récord de puntos y tan solo perdiendo dos partidos. Y la siguiente temporada, en la que rozamos puestos UEFA y al final rechazamos la Intertoto. Pero a partir de ahí todo fue mal, perdimos partidos, no pudimos evitar el descenso y se marcharon algunos jugadores importantes. No importaba, podíamos volver a subir en una temporada, y, de hecho hicimos una primera vuelta espectacular, tan solo superada por la del Wolwerhampton. Pero en enero todo cambió y caímos en la clasificación aunque pudimos clasificarnos para los plays-offs con un último mes casi perfecto. Ya en los play-offs nos eliminó el Burnley, al que habíamos machacado en casa durante la temporada. Una pena sí.



Y, lo admito, estaba muy en desacuerdo con algunas decisiones de Coppell. Pero nunca me planteé echarlo, por todo lo que había hecho, y conseguido, por y con el club. Por eso me sorprendió muchísimo que después del partido perdido contra el Burnley él mismo decidiera no continuar. Dijo que era un cuestión de ciclos y que el suyo había acabado allí. Quizás sí, quizás no, pero es un gesto que lo engrandece. Si él mismo, declarado enamorado del Reading, no se ve con la capacidad suficiente para llevar el equipo o cree que ya ha terminado su labor allí es sincero al decirlo y eso se le agradece. Porque preferimos verle salir por esa puerta que no por la de atrás. Porque ha vivido el club como nadie y gente que es del Reading desde el siglo pasado tiene claro que es el mejor entrenador de la Historia del club. Porque además siempre ha mirado por la afición y ha cuidado mucho su juego por respeto. Porque además de hacer lo ya dicho, rechazó una oferta del Newcastle porque creía que era devaluar al Reading. Porque, en resumidas cuentas, es un genio y una espectacular persona y nunca se le olvidará en el círculo Royal. Y porque, además, volverá.

P.D: Este es un post hecho desde el cariño y desde la admiración a dos grandes maestros, Coppola y Coppell (curiosamente los apellidos empiezan por las mismas cuatro letras), cada uno en su respectivo trabajo. Me considero un seguidor del Reading más y creo que Steve se merece esto y mucho más. Por último he de decir que, aunque sé que no es quizás el día más adecuado para escribir sobre el tema puesto que hay partidos interesantísimos de los que seguramente hablaré mañana, es uno de los posts que más he disfrutado mientras escribía.

jueves 20 de agosto de 2009

La diestra que venció a la niebla

Noche de Champions en un campo de apenas 17.000 espectadores que podríamos encontrar en la segunda división inglesa (incluso en la tercera). Frío, mucho frío. Además de niebla. Los dos son los últimos representantes de sus respectivos países en la competición. Los visitantes retrasan la pelota hasta su lateral, que está situado casi en el medio del campo, este la controla larga, coge carrera y chuta. La pelota entra como un misil por toda la escuadra. El Debrecen muestra a su mejor pierna: Laszlo Bodnar.

Giorgi Petkov, el portero del Levski, no pudo hacer nada. Con el disparo con el exterior y el efecto que hizo la pelota para meterse en la portería, el Debrecen se adelantaba en el marcador y ahí es muy difícil ganarle al equipo húngaro. Tienen un conjunto sólido y rocoso, que presiona bien en fase defensiva y que busca mucho los disparos lejanos de sus jugadores, puesto que no destacan por su juego rápido y fluido. Bodnar es el mejor de los cañoreros. Ayer mostró su pierna derecha a los pocos que estábamos viendo el partido, no solo en el gol, sino también botando córners y chutando faltas. Y hay que reconocer que no fue el mejor del partido, pero su potente disparo abrió el marcador y facilitó las cosas al Debrecen.



El mejor del partido fue Peter Czvitkovics. Un extremo diestro con buen remate de cabeza y con ansia de estar en el área que, a pesar de no ser muy habilidoso, ni tampoco muy técnico, tuvo un partido muy bueno ayer. Estaba en todos los centros al área de cualquiera de los dos laterales, muy ofensivos los dos. Y llegó a uno de esos centros para marcar el gol que desharía el empate y que acercaría un poco más al Debrecen a la verdadera Champions, a la de los cruces con los grandes. Sí, es cierto, fue un gol muy sencillo, muy convencional, pero que da al Debrecen ilusión y moral para afrontar el partido de vuelta en casa. Un partido que, si no se lucen ni Bardon no Zé Soares, los únicos jugadores que podrían resolver un partido, deberían ganar.

Y hablando de piernas, en el otro lado de Europa, si es que se le puede considerar Europa, Robbie Blake empalmaba un rechace y también lo colaba por la escuadra. De menos distancia, pero de igual valor. Igual porque si uno acerca al Debrecen a su primera participación en la Champions el otro dio la primera victoria del Burnley en la Premier League en 33 años, además de significar la derrota del vigente campeón, el United, por un modesto. En resumen, una buena noche.

sábado 15 de agosto de 2009

Ivica Hitchcock y debuts significativos

Hay una anécdota muy famosa dentro del rodaje de la magnífica película llamada "Rebecca" de Alfred Hitchcock: Dicen que durante el casting de la película, Laurence Olivier, elegido ya como protagonista, presionó tanto a Hitchcock como a David O. Selznick (famoso productor de la época del Hollywood dorado) para que el papel de su compañera en la pantalla fuese para Vivien Leigh, por entonces también su compañero fuera del mundo del cine. La cuestión es que Selznick había accedido a que fuese ella pero Hitchcock, en uno de esos movimientos impredecibles del maestro inglés, decidió coger a Joan Fontaine para el papel, cosa que el productor acató, pese a llevarse fatal con el director. Esa elección enfadó sobremanera a Olivier y durante todo el rodaje trató a Fontaine fatal, diciéndole de todo. Al verla vulnerable, Sir Alfred se acercó a ella y le dijo que no solo Olivier la odiaba sino que también lo hacía todo el equipo. Tras esas palabras Joan Fontaine se mostró tímida y reservada lo que hizo que su interpretación en la película fuera dotada de un carácter fascinante y que la hace un clásico. Posteriomente, Hitchcock reveló que con su comentario, la reacción buscada era esa, por lo que Fontaine le perdonó y trabajó con él en "Sospecha".

Ivica Olic ha sido el Hitchcock del partido. Cuando ha salido del banquillo ha mostrado al Bayern lo que estaba pensando todo el mundo mientras lo veía: "Estás jugando mal y vas a perder el partido". Y no ha hecho como Fontaine, más bien ha cogido el toro por los cuernos y lo que antes eran pelotas largas que se marchaban por línea de fondo, ahora se convertían en ocasiones de Olic. Poco a poco, y con la entrada de Ribery, el Bayern se ha ido echando hacia adelante. Olic luchando todas las pelotas que pasaban a menos de cinco metros suyos y Gómez esperando su momento. La utilización de las bandas del Bayern ha surtido al fin efecto, tanto Pranjic como Lahm han subido la banda miles de veces. En una subida de esas, ha sido SuperMario el que ha luchado el balón y ha metido la punterita para empatar. Y el Bremen no lo merecía, o mejor, no lo hubiera merecido si no hubiera hecho un cambio Schaaf tan defensivo. Marin por Niemeyer.



Tres goleadores han debutado goleando hoy. El primero, Marcus Berg, el sueco que impresionó a todos en el pasado Europeo sub-21, ha marcador aprovechando un rechace. No es lo más bonito pero vale igual. El segundo, Pavel Pogrebnyak, aquel ruso espigado que tanto gustó en el Zenit, ha marcado llegando desde atrás. El tercero, Obafemi Martins, el urraca caído que ha emigrado para intentar remontar el vuelo, lo ha hecho batiendo elegantemente a Mondragón. Aunque ya les gustaría haber empezado como Rodallega en la Premier: Golazo empalmándola y batiendo a uno de los mejores porteros de la liga inglesa, Brad Friedel. Un soberbio regalo de bienvenida a Roberto Martínez. Esperemos que le lleguen muchos más al debutante en Premier.